Actualmente, el debate sobre Patrimonio Cultural es moneda corriente en las diferentes agendas políticas de todo el mundo. Se ha demostrado que detectar, revalorizar y proteger el patrimonio cultural puede ser un medio de desarrollo importante de determinado territorio. Sin embargo, y a pesar de que esto es más que evidente en ciudades y barrios de Argentina y del resto del mundo, en nuestra ciudad no existe tal grado de reconocimiento. Que la comunidad acepte que es poseedora de un bien cultural, es el factor fundamental para su posterior reconocimiento. Pero, como ciudadanos paranaenses, no podemos adjudicarnos la total responsabilidad de semejante olvido. Sabemos de la continua lucha de algunos (ver recortes de diarios y revistas locales), en pos de la recuperación de Puerto Viejo como de otros bienes que representan nuestro patrimonio cultural; sin embargo es fundamental que el gobierno aplique las políticas necesarias para conocer nuestra historia y generar en la población el sentimiento imperioso para el reconocimiento, cuidado y protección de estos bienes. “La protección no se ejerce sin la participación activa y el compromiso de la comunidad. No se protege lo que no se conoce, por ello es esencial la educación y la transferencia de los conocimientos específicos” (1) Patrimonio es “todo aquello que sentimos como propio y que a su vez lo compartimos en un sentimiento colectivo, al cual le otorgamos un valor simbólico que se sostiene en el presente proviniendo del pasado histórico común. El patrimonio nos diferencia e identifica y también nos integra con la comunidad y el territorio”. “Abarca los paisajes, los sitios históricos, los emplazamientos y entornos construidos, así como la biodiversidad, los grupos de objetos diversos, las tradiciones pasadas y presentes, y los conocimientos y experiencias vitales. Registra y expresa largos procesos de evolución histórica, constituyendo la esencia de muy diversas identidades nacionales, regionales, locales, indígenas y es parte integrante de la vida moderna. Es un punto de referencia dinámico y un instrumento positivo de crecimiento e intercambio. La memoria colectiva y el peculiar patrimonio cultural de cada comunidad o localidad es insustituible y una importante base para el desarrollo no solo actual sino futuro”.(2)Numerosos y reconocidos documentos nacionales e internacionales, como la “Carta de Venecia” de 1964 (sobre la conservación, la restauración de monumentos y de conjuntos histórico-artísticos), las “Normas de Quito” de 1967, “La Convención sobre la protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural” de 1972; “Declaración de Québec” del mimo año; la “Carta de Burra” de 1979, la “Conferencia de Nara”; la “Carta de Toledo” de 1986; la “Carta de Brasilia” (de los países del Cono-sur); la “Carta de Mar del Plata” (sobre el patrimonio intangible), entre otros, nos demuestran la importancia de reconocer el Patrimonio Cultural y la inagotable lucha a nivel mundial sobre este tema.Sin ir más lejos, y como ejemplo del trabajo necesario y efectivo a favor de la preservación del acervo cultural, encontramos referencia en los objetivos de la Secretaría de Cultura del gobierno de Buenos Aires y en la Subsecretaría de Patrimonio Cultural:http://www.dgpatrimonio.buenosaires.gov.ar/
(1 y 2) Gabriela Abarzúa en http://http://www.cafedelasciudades.com.ar/cultura_32_2.htm