En 1730 se levanta la primera parroquia y alrededor de ella comienza a esbozarse la ciudad. Esta creció y se extendió barranca arriba hasta rodear el fuerte, ubicado donde hoy está la Plaza 1° de Mayo.
En 1810, ante la inminente Revolución, la participación de La Bajada, que por aquel entonces contaba con unos 4.000 habitantes-, y el apoyo al General Belgrano, marcaron un hito en la historia nacional. Sin embargo, este territorio seguía subordinado a Santa Fe.
El 25 de junio de 1813 se consideró la petición de elevar a la categoría de Villa al pueblo de la Bajada, bajo la advocación de Nuestra Señora del Rosario. Se designa como Alcalde al vecino don Andrés Pazos, quien vivía sobre las barrancas, en la desembocadura del Aº Antoñico. En el año 1822 se designa capital de la provincia a la Villa del Paraná, categoría que provoca un fuerte impulso en su desarrollo urbano: local para oficinas del gobierno, recintos para las cesiones de la legislatura, el hospital, el cementerio y la habilitación del puerto (hoy Puerto Viejo).El Estado dispuso la instalación de algunas fábricas de cal, velas, jabón y curtidurías, las cuales exportaban los excedentes de sus productos.
El 26 de agosto de 1826 esta Villa alcanzaría el rango de Ciudad, por una Ley, iniciativa del entonces Diputado, Justo José de Urquiza, durante el gobierno de Vicente Zapata.
Tanto la religión como la educación y el deporte, tuvieron un lugar esencial en este barrio, de trabajadores donde se daba un lógico crecimiento de la población.
En 1873 queda habilitado el servicio público del primer tranvía de tracción a sangre de Entre Ríos, o Tramway, como lo llamaban los ingleses. Este servicio de carruajes de alquiler para transportar pasajeros, iba de la ciudad al puerto y viceversa, como así también las mensajerías al interior de la provincia. En 1874, la Municipalidad encarga el ensanche de la calle del puerto, hoy “Bajada de los vascos”. El creciente movimiento económico-comercial y social, motivó la apertura del hotel “Tamway”, inaugurado en 1887 y ubicado frente al muelle del puerto, así los viajeros podían alojarse y organizar sus viajes por el litoral o el interior de la provincia.