Puerto Viejo ha sido un lugar convocante para artistas de todo tipo. Pintores, fotógrafos, narradores, poetas, músicos y artesanos, encontraron en este barrio un lugar de inspiración.
Lo representaron en poesías, cuentos y canciones, en grabados y pinturas de época, en fotografías antiguas y, como ejemplo de esto lo podemos ver, hasta en el Escudo Municipal, lo que devela la importancia de esta zona en la vida de los paranaenses.
Sin lugar a dudas el pintor más destacado del barrio, no solo por la grandeza y trascendencia de su obra, sino también porque allí vivió, fue Cesáreo Bernaldo de Quiros. Este artista mundialmente reconocido, dejó su impronta en el barrio y en toda su gente. También Manuel Marchesse, un italiano que sorprendió a Paraná con su extravagancia, vivió y tuvo su atelier allí. Castellán, Maristany de Trias, Gargatagli, Linares Cardozo y Nux, entre otros, se han inspirado en el viejo puerto. También han retratado este lugar, dejándonos un testimonio valiosísimo, pero esta vez con una cámara fotográfica, Cirilo Amancay Pintos y Carlos O. Prá , por nombrar sólo dos de los más reconocidos fotógrafos locales. Sabemos, por algunos datos históricos, y también por las invalorables obras de Quirós, que en Puerto Viejo se festejaban los carnavales. Allí, la danza y la música formaron parte de su esencia casi desde los comienzos de su historia. Actualmente, este barrio sigue conmoviendo a los artistas e inspirando canciones. Su río, su arroyo, sus casas, su gente ha penetrado en lo más profundo de aquellos que han demostrado, con el arte de combinar los sonidos, el amor a nuestra tierra. Linarez Cardozo, Miguel “El Zurdo” Martínez, Walter Heinze, Carlos Aguirre, entre otros tantos artistas que han honrado nuestra cultura y le han cantado a nuestra tierra, río y gente.
Entre los más grandes poetas locales, que se inspiraron en este barrio, están Marcelino Román quien vivió en un rancho, al que llamó “El Corazón interminable” a la vera del Antoñico, y nos regaló una poesía única, que nos expresa como pueblo y que también rescata del olvido formas características del castellano hablado en Entre Ríos. Ana María Garasino, Guillermo Saraví, Martínez Tenreyro, Amalio García, entre otros, han pasado por Puerto Viejo sin resistir la tentación de plasmar en un papel, parte de su belleza.
Estos artistas nos devuelven la esencia de este lugar, su belleza característica, lo que hoy cuesta encontrar a simple vista, pero que ellos supieron ver y valorar y está en la memoria de su gente. Queda poco en Puerto Viejo, de aquella movida cultural de antaño, pero aún sigue siendo un lugar de inspiración e inspirados…
El artista colombiano Fernando Botero sostiene que “el arte tiene una fuerza poderosa en el sentido de que es testigo de la civilización, es lo que queda. Esa es su gran fuerza, pero no es una fuerza inmediata, es una fuerza de futuro“… y quizás, ese futuro ya haya llegado..